ANÓNIMO – 2020

Los finales felices no siempre tienen una bonita historia pero si mucho esfuerzo, constancia y sobre todo no rendirse.
En nuestro caso llegó el momento en que decidimos ampliar la familia y darle un hermanito a nuestra princesa y como siempre pasa en estos casos nunca pensamos que vayamos a ser nosotros a quién nos toque la «china» de los problemas. Tras dos años de búsqueda, muchas perdidas, infinitos diagnósticos médicos y tratamientos de fertilidad fallidos estábamos casi sin fuerzas ni recursos para poder seguir nuestra lucha en la búsqueda.

Entonces me animaron a ir a ver a Inma, había oído hablar muy bien de ella y entre en la web para leer todas las opiniones de las personas a las que le había cambiado cambiado la vida. En la primera consulta me transmitió calma, seguridad y esperanza. Trabajamos todo lo que ella me dijo y fue ahí donde me di cuenta: es una magnífica profesional ya que sabe sacar la mejor versión de nosotros mismos en cada caso, crear y buscar esa fuerza interior que tenemos y así poder lograr ese sueño.

Recuerdo la última visita, un cálido abrazo, una sonrisa y un disfruta todo llegará. Semanas después la llamé asustada al ver mi tan ansiado positivo, no me lo creía.

En nuestro caso no solo me ha hecho ver el poder de las personas sino que nos ha dado el regalo más grande que te puedan hacer, ser padres.

Ha hecho que todo el esfuerzo y sufrimiento se traduzca en una enorme recompensa. La verdad no tendré vida suficiente para agradecérselo.

Mil gracias y un abrazo.

PD: cuando pase esta etapa volveré a buscarla para mejorar aspectos de mi vida ya que todos tenemos los ingredientes necesarios para la felicidad pero Inma nos ayuda con la receta.

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